Un rechazo directo del editor no es el fin del camino para un artículo. La reacción inmediata de la mayoría de los investigadores es buscar la siguiente revista y reenviar el manuscrito lo antes posible. El problema es que reenviar sin haber diagnosticado primero por qué fue rechazado es la forma más segura de repetir el mismo resultado en revista tras revista.

Esta guía abarca dos aspectos: cómo leer una carta de rechazo e identificar qué tipo de rechazo es, y cinco errores que los investigadores cometen habitualmente en las horas y los días posteriores.


Cómo leer la carta de rechazo: tres tipos de rechazo directo

Antes de decidir qué hacer, identifica qué tipo de rechazo directo has recibido. Cada tipo requiere una respuesta diferente.

Tipo A: Falta de adecuación al ámbito temático

Frases indicadoras:

“Your manuscript does not fall within the scope of our journal.”

“This work would be better suited to a more specialist journal.”

“The aims of this manuscript do not align with the current priorities of [Journal].”

Qué significa: El artículo en sí puede ser sólido. El editor considera que pertenece a una publicación diferente. Este tipo de rechazo suele requerir un cambio de revista en lugar de una revisión sustancial del manuscrito.

Tipo B: Problema de calidad o presentación

Frases indicadoras:

“The manuscript does not meet the standards required for publication in [Journal].”

“The study design is not sufficiently robust for our journal.”

“The manuscript requires substantial revision before it can be considered for publication.”

“The English language requires significant editing.”

Qué significa: El manuscrito tiene problemas que llevarían al mismo resultado en la siguiente revista. Reenviar sin abordar estos problemas es una forma infalible de acumular más rechazos.

Tipo C: Competencia o prioridad

Frases indicadoras:

“We receive far more manuscripts than we can publish, and this submission does not represent a sufficient advance for our journal at this time.”

“While the work is interesting, we do not feel it rises to the level required for [Journal].”

Qué significa: Una señal ambigua. Puede indicar que el artículo es científicamente sólido pero no lo suficientemente excepcional para el nivel de esa revista, o que el argumento de novedad en el resumen o la carta de presentación no fue suficientemente convincente. Lo que se necesita con frecuencia es una mejor presentación, no una revisión estructural.

Nota sobre la superposición de tipos: Cuando una carta de rechazo menciona el ámbito temático y añade comentarios sobre el idioma, la metodología o el diseño del estudio, el motivo real probablemente es de Tipo B. Los editores a veces emplean el ámbito temático como una formulación más suave. Si aparece cualquier lenguaje relacionado con la calidad en la carta, trata el rechazo como Tipo B antes que como Tipo A.


Cinco errores tras un rechazo directo

1. No leer el resto de la carta de rechazo

La mayoría de los investigadores leen la primera oración del correo de rechazo y lo cierran. La apertura (“lamentamos informarle”) es la misma en todas las revistas, y el impulso de cerrar el correo es comprensible. El problema es que las oraciones siguientes suelen ser el único comentario que proporcionará la revista. Ignorarlas significa perder la única información disponible para diagnosticar qué salió mal.

Qué hacer en cambio: Lee la carta completa. Copia en un documento separado cada oración que haga referencia al contenido, el diseño o el idioma del manuscrito. Utiliza esas oraciones para identificar cuál de los tres tipos anteriores corresponde.


2. Interpretar todo rechazo directo como un problema de ámbito temático

El ámbito temático es la formulación más común en una carta de rechazo directo. También es, en ocasiones, una forma cortés de rechazar un artículo con problemas de calidad. Los investigadores que interpretan cualquier mención del ámbito como una señal de que el artículo está bien pero la revista no era la adecuada acaban reenviando el manuscrito sin cambios y obteniendo el mismo resultado.

Qué hacer en cambio: Si la carta menciona únicamente el ámbito, sin referencia al diseño del estudio, el idioma o la metodología, una interpretación basada solo en el ámbito es razonable. Si junto al ámbito aparece algún lenguaje de calidad, trátalo como Tipo B y revisa antes de reenviar.


3. Reenviar el manuscrito sin cambios a una revista de menor nivel

Enviar a una revista de menor rango es una estrategia razonable cuando el rechazo refleja una inadecuación de nivel y no problemas de calidad. No funciona cuando el problema es el propio manuscrito. Un artículo rechazado por una metodología débil en una revista de alto impacto encontrará la misma respuesta editorial en una revista de nivel medio. El rechazo simplemente tardará más en llegar.

Qué hacer en cambio: Confirma el tipo de rechazo antes de decidir si revisar. Si el rechazo es de Tipo A o de Tipo C sin indicadores de calidad, reenviar con ajustes menores puede ser apropiado. Si es de Tipo B, completa la revisión primero, independientemente de dónde planees enviar a continuación.


4. Escribir al editor para pedir explicaciones o apelar la decisión

Los rechazos directos casi nunca se revierten. Los editores gestionan grandes volúmenes de envíos y generalmente no pueden ofrecer explicaciones detalladas de las decisiones tomadas antes de la revisión por pares. Un correo de apelación raramente aporta información útil y en ocasiones genera una impresión negativa que afecta a futuros envíos del mismo grupo de investigación.

Qué hacer en cambio: No envíes una apelación. La única excepción válida es un error administrativo verificable: si se envió una versión incorrecta del manuscrito, o si el envío fue claramente dirigido a la revista equivocada, una nota breve y factual que señale el error específico es razonable. Todo lo demás no lo es.


5. Reenviar sin releer el manuscrito

La urgencia por reenviar inmediatamente después de un rechazo es comprensible, pero actuar en consecuencia tiende a producir peores resultados. Incluso cuando el rechazo es claramente de Tipo A y el manuscrito no necesita una revisión sustancial, enviarlo sin haberlo releído es una oportunidad perdida. Releer un manuscrito tras un período de distancia es uno de los métodos más fiables para detectar problemas que eran invisibles durante el envío original.

Qué hacer en cambio: Tras completar el paso diagnóstico anterior, deja el manuscrito a un lado al menos dos días antes de releerlo de principio a fin. Utiliza esa lectura para comprobar si el resumen, la carta de presentación y el argumento de novedad son tan claros como pueden serlo para la siguiente revista. Después envía.


Antes de reenviar: lista de verificación

  • ¿Has leído la carta de rechazo completa, incluida cada oración después de la apertura?
  • ¿Has identificado si el rechazo es de Tipo A, B o C?
  • Si aparece algún lenguaje de calidad en la carta, ¿has abordado esos problemas antes de reenviar?
  • ¿Has evitado enviar un correo de apelación al editor?
  • ¿Has esperado al menos dos días y releído el manuscrito completo antes de enviarlo a la siguiente revista?

Un rechazo directo leído con atención puede resultar más útil que una revisión por pares cuyas recomendaciones no se aplican. Los cinco errores anteriores no tienen que ver con la calidad de la ciencia. Tienen que ver con la rapidez con la que los investigadores pasan de recibir un rechazo a enviar a otra parte, y con lo que omiten en el camino.


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